domingo, 10 de junio de 2012

LA FAMILIA COMO EJE DE LAS POLITICAS SOCIALES

La política social es la acción organizada del Estado en materia social. Consiste “en el conjunto más o menos coherente de principios y acciones gestionadas por el Estado, que determinan la distribución y el control social del bienestar de una población por (la) vía política” 


 La política social cumple 4 funciones distintas y complementarias: protección, bienestar, realización de los derechos de ciudadanía y cohesión social. 

 
   Políticas de familia

  Nuevos conceptos y nudos de discusión a la preocupación por la cohesión social, el rol público en materia social y el sentido de los términos desarrollo y bienestar. La familia aparece, no solo como unidad de intervención en políticas sociales, sino como unidad de diseño y concepción de la agenda social de los países. 

 el concepto de políticas sociales de anticipación y del ciclo de vida:

 La idea es apoyar a las familias a lo largo de la vida entendiendo que la sociedad actual presenta más amenazas que en el pasado. La política social debe apoyar a las personas para darles más elementos para defenderse en el mercado y, a la vez, entregar seguridad cuando el mercado no puede
operar. Agrega que es tiempo de asumir los profundos cambios de la sociedad y proponer medidas y políticas “amistosas para las mujeres”, dando un salto desde un modelo de bienestar centrado en el trabajador hombre jefe de hogar que inspiró a la seguridad social del siglo pasado a uno centrado en la familia.


 ¿Cuál es entonces el desafío? Entender la política social como una inversión, desarrollar políticas de familia y enfrentar el mayor riesgo y vulnerabilidad invirtiendo hoy para tener resultados mañana (de ahí lo de anticipación).  La política social debe resolver acerca de las necesidades sociales de seguridad y protección y, a la vez, apuntar a fortalecer la autonomía y productividad de las personas y familias pensando especialmente en el futuro. Debe responder a las necesidades del ciclo vital poniendo énfasis en la doble dimensión: protección y seguridad e inversión en el presente para mejor desempeño en el mercado en el futuro.  


 
Las áreas a cubrir por las políticas de familia son: (i) invertir en la infancia, expandir el derecho universal a una atención preescolar de calidad; distribuir subsidios para cuidado infantil; (ii) promover el empleo de las madres facilitando los servicios de cuidado infantil y (iii) hacer compatibles el trabajo profesional y la formación de la familia, lo que lleva a mirar políticas de empleo y vivienda (iv) entregar garantías de seguridad social en la vejez actualizando un pacto de solidaridad intergeneracional.




POLITICA UNIÓN EUROPEA 2012


Empleo y Asuntos Sociales

Seguir el ritmo del cambio 

 

 Para imponerse frente a la competencia de las nuevas economías emergentes, Europa debe crear los puestos de trabajo que necesita una sociedad dinámica y basada en el conocimiento. Este objetivo exige inversiones en educación y ciencia, pero también en políticas de empleo capaces de seguir el ritmo del cambio y sacar a la UE de la crisis económica. La UE y los países miembros comparten responsabilidades en materia de empleo, asuntos sociales e inclusión. La UE:
  • coordina y supervisa la política de cada país
  • impulsa el intercambio de buenas prácticas en materia de empleo, pensiones, pobreza y exclusión social
  • elabora leyes y supervisa su aplicación en campos tales como derechos del trabajador y coordinación de sistemas de seguridad social.



Más y mejor empleo

 

 La Estrategia Europea de Empleo contempla medidas para:
  • mejorar el funcionamiento de los mercados de trabajo
  • dotar a las personas de cualificaciones adecuadas para el empleo
  • mejorar la calidad del empleo y las condiciones de trabajo
  • crear empleo.
Para 2020, la UE se ha fijado los siguientes objetivos:
  • trabajo para el 75% de las personas de entre 20 y 64 años
  • tasa de abandono escolar por debajo del 10% y mínimo del 40% de personas de entre 30 y 34 años con estudios de educación superior terminados
  • 20 millones de personas menos en riesgo de pobreza y exclusión social.


Para alcanzarlos se plantean las siguientes iniciativas, englobadas en la estrategia Europa 2020:


 Derechos en el trabajo
En materia de derechos del trabajador, la UE ha conseguido avances concretos. Por ejemplo, existen hoy en día normas europeas que limitan las horas de trabajo, mejoran la seguridad y garantizan la indemnización en caso de lesiones.
Para garantizar que las leyes atiendan de hecho a los aspectos más importantes, la UE trabaja con toda una serie de socios, entre ellos las patronales y los sindicatos.




Desempleo de la UE 2000-2007 

Protección e inclusión sociales

La UE impulsa la protección e inclusión sociales coordinando, potenciando y financiando los esfuerzos de los países miembros por combatir la exclusión social y la pobreza y reformar sus sistemas de protección social.
Ejemplo de cómo la UE fomenta la inclusión activa es el Año Europeo del Envejecimiento Activo y la Solidaridad Intergeneracional 2012, cuyo objetivo es crear más oportunidades para que las personas mayores sigan trabajando, se conserven sanas y mantengan su contribución a la sociedad.




Vivir y trabajar en el extranjero

Según una reciente encuesta de Eurobarómetro English, uno de cada diez europeos se plantea trasladarse a otro país de la UE en el futuro. La UE y sus países miembros colaboran para facilitar que las personas vivan y trabajen en el extranjero, coordinando los distintos sistemas nacionales de seguridad social de forma que los trabajadores sigan percibiendo sus pensiones y prestaciones de seguridad social aunque cambien de trabajo y de país.

Programas europeos de financiación

Los principales programas de empleo y política social son:

Los países de la UE son los principales responsables en materia de empleo y política social. En este campo la financiación europea se limita a apoyar y complementar los esfuerzos de cada uno.


PROTECCIÓN SOCIAL

España suspende en protección social

Un estudio concluye que las comunidades con un mayor desarrollo de los servicios sociales no son las que muestran un déficit más elevado

 

  La crisis no da tregua y los servicios sociales españoles no están a la altura de las circunstancias con un sistema débil, cuando hay más de ocho millones de personas que se acogen a ellos. Es más, la media de desarrollo del conjunto de las Comunidades Autónomas es de 4'7 sobre una calificación máxima de 10. España suspende en materia de protección social y el futuro pasa por una «tendencia negativa», advirtió este lunes el presidente de la Asociación Estatal de Directores y Gerentes en Servicios Sociales, José Manuel Ramírez.

 

Esta asociación presentó el primer estudio que evalúa el nivel de desarrollo de los servicios sociales en España, a través de la acción tanto de gobiernos autonómicos y locales como de ONG. Sus autores, José Manuel Ramírez y Gustavo García, tuvieron en cuenta para la elaboración de dicho informe el índice DEC (derechos, esfuerzos, cobertura), con datos pertenecientes a documentos oficiales de 2009 y 2010.


El informe arroja que ninguna de las Comunidades Autónomas supera con nota el examen de las prestaciones sociales, aunque cuatro de ellas sí que presentan un nivel de desarrollo avanzado y en progresión: Castilla y León, País Vasco, La Rioja y Navarra, comunidades que superan el 6,5 de nota. En la otra cara de la moneda y con «datos lamentables» están Murcia, Madrid, Islas Canarias y Valencia, todas ellas con menos de un 4.
Galicia, por su parte, ocupa el décimo puesto en servicios sociales, en un nivel de desarrollo calificado como débil, con una nota de 5,1.


«Ser los últimos en protección social en España significa estar a la cola de toda Europa», añade García. Y es que España cuenta con uno de los peores datos de la Unión Europea y la OCDE. El gasto social europeo en Bienestar (educación, sanidad) se sitúa entre el 26 y 27% de media, mientras que en España desciende hasta el 21%.


La protección social en España es tan diversa como comunidades autónomas existen. Esta disparidad en esfuerzo económico y cobertura está generando la desigualdad a la hora de poder acceder a las ayudas. Mientras que hay regiones que invierten anualmente 773 euros por habitante, otras solo alcanzan los 120 euros. No obstante, el informe explica que el mayor desarrollo no siempre depende del esfuerzo económico, sino también de una gestión eficiente.


Así, el gasto medio anual en nuestro país y por cada ciudadano es de 280 euros y supone un 1,25% del Producto Interior Bruto (PIB) regional, según datos correspondientes al INE de 2009. Esto genera cerca de 500.000 puestos de trabajo directos. Y es que «por cada millón de euros que se invierte en servicios sociales se generan entre 25 y 30 puestos de trabajo directos», apunta Ramírez.



El déficit de las comunidades

Otra de las conclusiones que arroja el estudio es que el gasto en protección social no es determinante en el déficit de las regiones. «Las comunidades que alcanzan un mayor desarrollo de sus servicios sociales no son aquellas que muestran un mayor déficit en sus cuentas», subraya García. «Queríamos presentarlo -el informe- antes de que se publicasen los Presupuestos Generales, para así demostrar que no se ahorra recortando en cobertura social», ironizó Ramírez. «No se puede recortar en servicios sociales en un momento de crisis que afecta a miles y miles de personas como no se puede recortar en sanidad si tenemos una epidemia», ejemplificó el presidente de la asociación.


Además, denuncian una falta de información en esta materia. Mala calidad, retraso, inexistencia de datos o información contradictoria, que «supone un problema a la hora de valorar racionalmente el desarrollo de los servicios sociales». En este sentido los responsables del estudio «urgen» al Ministerio de Igualdad y Servicios Sociales a articular un sistema de información «de alcance público, fiable y actualizado».